Especialistas en TCA en Bilbao. Resolvemos tus dudas sobre los trastornos alimentarios.
En este artículo encontrarás:
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Cómo identificar un TCA invisible.
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Mitos sobre la cronicidad y el peso.
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Riesgos físicos y secuelas.
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Tratamiento especializado en Bilbao.
¿Cómo saber si tengo un TCA? Más allá de los diagnósticos conocidos
Es común pensar que los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) se limitan solo a la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa o el trastorno por atracón. Sin embargo, la realidad en consulta es mucho más amplia. Un TCA es, en esencia, una desregulación entre lo que comes, lo que piensas y cómo te sientes.
Aviso importante: Este contenido es orientativo. El diagnóstico de un trastorno alimentario siempre debe ser realizado por un psicólogo o profesional sanitario especializado.
No hace falta una etiqueta para pedir ayuda
Muchas personas no se ven reflejadas en los estereotipos, pero sufren profundamente. Un ejemplo claro es cuando alguien mantiene una alimentación «normal» la mayor parte del tiempo, pero realiza ayunos compensatorios movidos por una culpa intensa tras haber comido algo que considera «prohibido» (dulces, grasas, etc.).
Esta relación basada en la culpa y el control ya es una señal de alerta de que algo no va bien.
El TCANE: El trastorno más frecuente y menos visible
En psicología utilizamos el término TCANE (Trastorno de la Conducta Alimentaria No Especificado) para aquellos cuadros que no cumplen todos los criterios estrictos de la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa o el trastorno por atracón, pero que generan un malestar clínico significativo. El TCANE suele aparecer cuando el problema está empezando a formarse o cuando la persona está en proceso de recuperación.
Que un cuadro sea «incompleto» según los manuales diagnósticos no significa que sea menos grave. La interferencia en tu calidad de vida, tu salud física y tu felicidad es real y merece atención experta.
¿El TCA una enfermedad crónica? Desmontando mitos
Existe la creencia errónea de que recibir un diagnóstico de trastorno alimentario es una «condena» de por vida. Queremos ser muy claros en esto: No, los TCA no son enfermedades crónicas por naturaleza. La recuperación total es posible. Muchas personas logran sanar su relación con la comida y con su cuerpo, volviendo a vivir con plena libertad y bienestar.
¿Por qué a veces se piensa que no tiene cura?
Aunque la curación es el objetivo, es cierto que, como cualquier otro problema de salud mental, un TCA puede cronificarse si no se interviene a tiempo o de la forma adecuada. Los factores que suelen dificultar la recuperación son:
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Ausencia de tratamiento especializado: Intentar salir de un TCA sin ayuda profesional de expertos en el campo.
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Tratamientos incompletos: Abandonar la terapia cuando el peso se estabiliza, pero antes de haber sanado la base cognitiva de la problemática.
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Detección tardía: Cuanto más tiempo haya convivido la persona con el trastorno, más instalado está el sistema de creencias que lo sostiene.
La importancia de un enfoque integral en Bilbao
En nuestro centro defendemos que la cronicidad no es una característica del trastorno, sino a menudo una consecuencia de un sistema de ayuda insuficiente. Con el acompañamiento terapéutico adecuado, enfocado en la regulación emocional y el autoconocimiento, la remisión total de los síntomas es un objetivo realista y alcanzable.
¿Si mi peso o mi IMC son «normales», significa que no hay riesgo?

Rotundamente, no. Uno de los mitos más peligrosos es creer que el peso es el único termómetro de un trastorno alimentario. En nuestra consulta en Bilbao, siempre recordamos que el IMC (Índice de Masa Corporal) es un indicador insuficiente y, a menudo, engañoso.
Por qué el peso no equivale a salud
El hecho de que una persona esté en un rango de peso considerado «adecuado» no significa que su organismo o su mente estén sanos. El IMC no muestra la realidad interna:
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Daño físico invisible: Una persona con un peso «normal» puede tener anemia, un sistema inmunológico debilitado, desequilibrios hormonales graves o alteraciones en la presión cardíaca.
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Sufrimiento emocional: El peso no mide la sintomatología depresiva, la ansiedad constante ni el miedo paralizante a ganar peso.
«Peso recuperado» no es igual a «TCA curado»
La recuperación del peso es solo una parte del proceso, pero una persona puede haber recuperado su peso y seguir atrapada en:
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Control rígido: Mantener una vigilancia obsesiva sobre cada alimento ingerido.
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Conductas de compensación: Realizar ejercicio compulsivo o purgas que no siempre alteran el peso de forma inmediata pero dañan la salud física y mental.
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Sistema de creencias desajustado: Si la mente sigue funcionando bajo las reglas del trastorno, el riesgo de que se agrave el cuadro es elevado.
¿El TCA deja secuelas físicas a largo plazo?
Un Trastorno de la Conducta Alimentaria es, ante todo, un problema de salud mental grave, entre otras cosas, por su impacto sobre la salud física. Aunque no todas las personas desarrollan secuelas permanentes, el riesgo aumenta cuanto más se prolonga el trastorno sin la intervención adecuada.
Principales riesgos y secuelas físicas
La desnutrición, los ciclos de atracón o las conductas compensatorias pueden afectar a casi todos los sistemas del organismo:
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Salud Ósea: La pérdida de densidad mineral ósea es una de las secuelas más comunes, pudiendo derivar en osteoporosis a edades muy tempranas.
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Sistema Reproductor: Se puede producir una reducción de la reserva ovárica y alteraciones hormonales que afectan a la fertilidad a largo plazo.
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Salud Cardiovascular: El corazón es un músculo que puede debilitarse, provocando arritmias, reducción del tamaño del corazón o alteraciones en la presión arterial.
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Sistema Inmunitario: Existe un mayor riesgo de desarrollar enfermedades autoinmunes debido al estrés crónico al que se somete al organismo.
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Aparato Digestivo: Daños en el esófago, dentadura o motilidad intestinal, dependiendo del tipo de conducta prevalente.
¿Cuando alcance mi ‘físico ideal’ desaparecerá el trastorno?
Esta es una de las trampas más comunes y mantenedoras de los Trastornos de la Conducta Alimentaria. La respuesta es no. El trastorno no reside en el espejo ni en la báscula, sino en la mente.
Alcanzar un peso o una imagen determinada no es la solución, porque el TCA no es un problema de estética, sino de un sistema de creencias desajustado, vivencias traumáticas, etc.
La trampa de la insatisfacción eterna
Incluso si se llega a ese físico deseado, el problema suele persistir por dos razones principales:
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La persistencia del miedo: Si el miedo a engordar y la culpa al comer no se trabajan en terapia, las conductas de control y la ansiedad seguirán presentes. El «objetivo» físico suele ser una meta móvil: una vez alcanzada, el trastorno exigirá más.
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La distorsión de la imagen corporal: Muchas personas con TCA sufren una alteración en la percepción de su propio cuerpo. Por muchos cambios físicos que ocurran, la mente «no los ve» o los interpreta de forma negativa, manteniendo vivo el ciclo del miedo.
La verdadera recuperación
La problemática del TCA solo remite de forma total cuando se trabaja activamente sobre la raíz psicológica. La curación real no ocurre cuando cambias el físico, sino cuando:
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Desaparece la culpa al alimentarte.
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Tu valor como persona deja de depender de tu aspecto físico.
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Aprendes a gestionar tus emociones sin usar la comida como herramienta de control.
¿Hacer dieta me ayudará a salir de un TCA?

Existe una confusión común: creer que el «orden» que aporta una dieta puede curar un trastorno alimentario. Sin embargo, la evidencia clínica nos dice lo contrario. Seguir una dieta no solo no es la solución, sino que a menudo es la puerta de entrada a un TCA y el factor que lo cronifica.
1. La dieta como «falsa recuperación»
A veces, una persona siente que «está mejor» o más tranquila porque ha empezado una dieta específica. Sin embargo, sabemos que esto suele ser una falsa recuperación. La tranquilidad no viene de la salud, sino de la falsa sensación de control que otorga la restricción.
Si la calma depende de seguir una regla rígida, el trastorno sigue ahí, escondido bajo una nueva etiqueta «saludable».
2. El peligro de las tendencias actuales
Hoy en día, muchas conductas de riesgo están socialmente aceptadas o incluso aplaudidas. Términos como el ayuno intermitente, el «cheat meal» (día libre) o la prohibición de ciertos grupos de alimentos (como el dulce) son incompatibles con la recuperación total de un TCA.
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La restricción alimenta el síntoma: No se puede sanar una relación con la comida manteniendo reglas que dictan qué es «bueno» o «malo».
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Riesgo de agravamiento: Mantener restricciones, aunque parezcan «ligeras», aumenta drásticamente la probabilidad de que los síntomas se agraven o desemboquen en atracones por privación.
3. El camino hacia la libertad alimentaria
La recuperación real no consiste en comer «perfecto», sino en comer con libertad. Para que un TCA remita de forma total, es necesario abandonar la mentalidad de dieta y trabajar en la alimentación intuitiva y la flexibilidad cognitiva. Solo cuando dejas de intentar controlar la alimentación, se va poco a poco sanando la relación con la comida.
El primer paso hacia tu libertad emocional en Bilbao

Entendemos que leer esto puede generar emociones contradictorias: posible alivio por encontrar respuestas, pero también miedo ante la idea de soltar el control. Sin embargo, no tienes que hacer este camino a solas.
En nuestro centro de psicología Aldama, estamos especializadas en el tratamiento de TCA, ofreciendo un espacio de seguridad absoluta, sin juicios y con un enfoque humano. Nuestra meta no es que «comas bien», sino que recuperes tu vida, tu tranquilidad y tu libertad.
¿Cómo podemos ayudarte?
Si te has sentido identificado con alguno de los puntos anteriores, te invitamos a una sesión de valoración inicial. En ella:
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Escucharemos tu historia de forma personalizada.
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Evaluaremos tu situación actual más allá de lo que diga la báscula.
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Trazaremos un plan de acompañamiento multidisciplinar adaptado a tus tiempos.
Tus miedos son reales, pero tu capacidad de superarlos también lo es.
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Recuerda: La detección precoz es el factor más importante para una recuperación exitosa. Escríbenos y empieza hoy a construir una relación sana contigo mismo.
Sobre la autora: La información de esta guía ha sido elaborada por Amaia Amalur Ruiz Las Heras, psicóloga sanitaria y directora del centro Psicología Aldama en Bilbao. Con el número de colegiada BI04376 y Registro Sanitario 48/014495, Amaia lidera un equipo multidisciplinar experto en la recuperación de TCA y trauma. Nuestra misión es ofrecer una psicología de calidad que combine el rigor clínico con la calidez necesaria para acompañar procesos de cambio profundos.




